Reorganiza, acumula, enfoca y lánzate al vacío.
Sólo así podrás mantenerte entero.
Ella: Vaya, si es la desaparecida...
- No empieces con la coña, que no me he ido precisamente de juerga...
Ella: A mí me has tenido encerrada desde la última vez, no te he visto el pelo en todo el verano
- No me vengas con esas, que decidiste salir en junio y casi te cargas el TFM justo al final.
Ella: Perdona, pero yo no salí en junio. Tú me sacaste ese día.
- Qué pesada eres...
Ella: ¿Por eso tengo nombre? ¿Aun a riesgo de que parezcas más loca todavía?
- ¿Más? ¿Aún?
Ella:No me hagas hablar.
- Tienes nombre porque ya te encargaste en junio.
Ella: Mira, vamos a dejar el tema... además, desde la última entrada del guerrero estás más...
-.¿..más?
Ella: Intensa de lo normal.
- Voy a empezar a pasar de tus comentarios.
Ella: ¿Qué tal vas de eso que tenías?
- ¿A qué te refieres?
Ella: A tu rumiación tóxica.
- Hablas como si fuera una enfermedad.
Ella: (Carraspeo).
- He tenido un proceso curioso este verano.
Ella: ¿Un proceso de qué?
- A nivel de identidad
Ella: ¿Por qué?
- En su momento no estaba en predisposición de pensar en nada. Ahora sí.
Ella: Proceso, en predisposición... no sé qué te ha pasado este año, pero si le sumamos más palabrejas que usas raras rollo transiciones...
- Calla. He notado cierto... ajuste.
Ella: ¿Ajuste?
- No te lo sé explicar. Todavía estoy explorando sobre ello.
Ella: ¿Y no será un poco síndrome de Estocolmo? Que tú eres mucho de síndromes, como el de la pata de la tortuga...
- ¿No hay un botón aquí donde sacarte el dedo?
Ella:Me dejas con la intriga. ¿No has llamado a la entrada "introspectiva?"
- Sí, hasta donde yo quiera.
Ella: Y luego la mala soy yo.
- ¿Cuál crees que es el principal problema?
Ella: ¿Tuyo?
- No puedes dejarme tranquila ni un segundo.
Ella: Eres tú la que no te dejas tranquila.
- Haces que esos desastres vengan de forma recurrente a mi mente
Ella: Sin esos desastres no serías quien eres.
- A veces me da la sensación de que nos escudamos en frases como esas para intentar sentirnos menos culpables.
Ella: ¿Eso lo has aprendido este verano?
- ¿Ya te has tenido que cargar la magia?
Ella: ¿Publicarás esta conversación o la dejarás en borradores como las otras que hemos tenido?
- Aun no lo sé.
Ella: Esta conversación es... un montón de incoherencias.
- Pero, ¿tú estás conmigo o contra mí?
Ella: Contra ti siempre.