Estoy contigo y soy tú,
Convivo agusto con mi hermana, la certeza, tus certezas...
Hace
poco me han dicho esta frase "aprender se aprende aprendiendo".
También "aprender a solucionar problemas se aprende teniendo
problemas, no solucionando problemas de los demás". Por lo tanto, a
gestionar la incertidumbre se aprende... igual.
Pero no soy vieja. De hecho no soy vieja ni joven.
Soy.
Desde
que empecé Counselling, además del empeño puesto en los contenidos de
la asignatura; y también en los procesos, en llevarlo a la práctica, y
en saber cómo llevarlo, han sucedido varias cosas, pero el asunto
principal ha sido la incertidumbre, que ha movido con hilos todo lo
demás. Pero, ¿qué es incertidumbre? ¿Qué significa incertidumbre? ¿Al
menos para mi?
Y soy desde que pusisteis nombre a las certezas llamándolas aire, agua, tierra y fuego;
desde que le pusisteis nombre al Sol.
Necesitastéis y necesitais poner nombre a las cosas.
¿Qué serían las cosas si no tuvieran nombre?
Para
mí es ese constante no saber. No saber qué esperar, qué va a pasar,
cómo, cuándo y por qué. Guiarme de mis mapas, de lo que yo interpreto,
de lo que yo creo que entiendo, y a partir de ahí, hacer lo que creo que
tengo que hacer, suponiendo que lo hago bien, sumándole puntos a mi
inseguridad y provocando un desequilibrio en mi autoexigencia. Tomarte
las cosas en serio sin ser consciente de si es correcto. Y al mismo
tiempo, discutir contigo misma porque no te queda más remedio que fiarte
de ti. Aunque no lo sepas. Y lo que es peor, aunque no confíes.
Soy tus referencias que ahora son y luego ya no...
No soy todo; pero todo es yo
Lo bueno y malo de la incertidumbre es el vacío legal que deja. En lo deseable. En lo esperable.
Soy la libertad y el yugo.
Soy la libertad del pensamiento y la relación.
Soy el yugo de las certezas que reconozco que todas y todos -como humanas y humanos -necesitáis.
Y en la capacidad de cambio y transformación.
¿Qué sentido le das? ¿Por qué es importante? ¿Qué significa para tí que
lo hace excepcionalmente valioso? Aun no estoy segura de qué es
lo que sé, sé que hay cosas que aún no sé, que hay cosas que creo que
sí, y
que hay otras que día a día se van acomodando. Y lo notas. Te
transformas. ¿Cómo lo notas? Porque lo sabes. No eres la misma persona. Y
no volverás a serlo, aunque cambies. Como la botella de plástico.
Cambiar de lugar la botella de plástico.
Es un cambio. De lugar. La botella es la misma.
Si la quemas:
revolución.
La botella ha dejado de ser lo que era y ha pasado a ser
otra cosa.
La botella no tiene nada que ver con lo que era antes.
No volverá a ser la
misma.
Como yo.
Nunca
somos iguales, siempre estamos en procesos, en transiciones, en cambio y
transformación. ¿Por qué ha sido importante Counselling? ¿Qué es lo que
lo hace distinto al significado que le dan otras personas? Por el
significado que le doy. Por mi mapa. Somos significados.
No solo es importante lo que aprendo y cómo lo aprendo, que desde hace poco, pongo más empeño en entender ese cómo,
sino todo en lo que ha desembocado Counselling. Tanto desde mi
perspectiva de Counsellor como de cliente, sobre todo a nivel personal.
Una
de ellas es a gestionar la incertidumbre, tanto en mi rol de cliente
como de counsellor. En una sesión de Counselling no sabes qué vas a
hacer o qué preguntas vas a realizar, ya que tiene que adaptarse a cada
persona, es un proceso dinámico que se construye entre los dos, en
interacción. Permitiendo que la persona explore su punto de vista a
partir de una indagación compartida.
El diálogo es generativo.
La transformación ocurre en el diálogo y a través de él.
No
llevarlo todo bajo control puede producir (y de hecho, produce)
incertidumbre. A mi, por lo menos. A lo largo de las sesiones tenía cada
vez más dudas y menos certezas, tardé en descubrir que de eso se
trataba. Que se estaban generando espacios de aprendizaje. Que el
objetivo no era ser consciente de hacer buenas preguntas, sino de
reflexionar junto al otro, ver lo no visto, hacer explícito lo
implícito.
Lo importante no es lo que yo le diga,
sino que el diga lo que espera de mi, que cree que puedo hacer.
Y
que a partir de las respuestas de la otra persona, indagar, ya que
aprendemos de la experiencia. En mi caso parece que a veces se me
olvida, y sigo buscando la receta, saber que lo hago bien porque
alguien que sabe más me lo dice, confundiendo la certidumbre, la destreza y las técnicas con la competencia.
Todos los participantes cambian porque cada uno construye algo nuevo
y diferente a partir de compartir, explorar, conectar
y entrelazar las voces propias y de los otros.
Mas
allá de las preguntas, vuelvo al proceso de aprender a construir
significados. En saber que yo no soy la que tiene que producir cambios,
sino que se producen entre los dos.
Somos
significados y significamos conceptos muy diferentes paralas diferentes
personas.
También para nosotros mismos.
Entender todos los significados
atribuidos a una sola persona es imposible,
por eso no podemos decir
cómo actuar ante una persona que nos consulta por el motivo que sea
Lo
que si que podemos hacer es dialogar, hablar, charlar y aprender a
pensar bonito.
Pensar con.
Hay más, pero...
Continuará...